Sonntag, 8. Mai 2011

MATICES - Qué les diremos

A mi lo que me preocupa es qué les vamos a decir a los jóvenes inteligentes e ilustrados (claro que los hay) si Keiko Fujirnori, como parece que podría suceder, llega a la presidencia.

-¿No es esta señora la hija de un señor que está condenado a la cárcel por asesino y por ladrón? -preguntará el joven.

Sí -le diremos. Pero los hijos no heredan los defectos de sus padres, Tú, por ejemplo, eres más inteligente que tu padre.

-Ya sé que los niños no heredan los defectos de los padres, ¿Pero no es cierto que la señora Keiko ha dicho que el de su padre fue el mejor gobierno de la historia del Perú? ¿No pidió para su padre, el otro día, "un aplauso tan fuerte que se escuche hasta la DIRQES"? -preguntara el joven.

-Sí, pero eso lo hace por amor filial -disimularemos.

-¿Y no es cierto que el 90 por ciento de la gente que acompaña a la señora Keíko es la misma gente que acompañó, entre robos y crímenes de lesa humanidad, a su papá?

-Si, pero todos podemos cambiar -diremos.

-Ya sé que podemos cambiar -Insístírá el joven. Pero, entonces, ¿por qué el señor Souza o la señora Chávez siguen diciendo que los jueces que condenaron al señor Fujimori tendrán que pagar por lo que hicieron? ¿Ha cambiado el señor Trelles cuando dice que Fujímori pasará a la historia como el hombre que derrotó a la barbarie y que la democracia a veces puede interrumpirse. cuando la patria lo demanda?

-Pero esas son opiniones -nos defenderemos.
-Pero, al fin y al cabo, lo de Hitler también era una opiníón -dírá el joven, entre irónico y fulmíneo.

Yen ese momento sentiremos vergüenza. Asco y vergüenza y ya no diremos nada. Y trataremos de salir de la escena. Pero como la juventud es divina pero inmensamente cruel, entonces el joven cogerá una manga de nuestra chaqueta, nos hará voltear y nos preguntará demostrando que lee y que se interesa por la historia:

-¿Puede usted decirme si algún hijo de Anastasia Somoza fue presidente? 
-No. Ninguno.
- ¿Y algún hijo de Trujillo?
-Tampoco.
-¿Y de Pérez Jiménez?
-No. Pero, ¿a dónde quieres llegar?
-A que somos muy especiales. ¿verdad?

Y nos pondremos rojos. De vergüenza. De vergüenza y asco. Y volveremos a irnos y a callarnos.

Entonces el joven, casi a gritos, nos preguntará más corrosivo que nunca:

-¿No nos dijo usted que las elecciones servían también para medir la dignidad de un pueblo?

Y no tendremos nada que decir.

CÉSAR HILDEBRANT
Hildebrandt en sus trece - 06.05.11

Empresas de Monsanto están cada vez más cerca del Perú

Jefe del INIA trabajó en empresa vinculada a la producción de transgénicos

Esta semana, en la Comisión Agraria del Congreso, el ministro de Agricultura Rafael Quevedo, señaló que el reglamento que le abre las puertas a los transgénicos fue elaborado por el Instituto Nacional de Investigación Agraria (INIA), la entidad del Estado que promueve el ingreso y la investigación de semillas transgénicas.

Y uno de los más interesados en la investigación de transgénicos es precisamente el jefe de esta institución, el ingeniero agrónomo César Paredes Piana. 

El último cargo que desempeñó el actual jefe del INIA fue el de gerente regional sierra-selva central de Hortus S.A, una empresa comercializadora de semillas, de capitales chilenos. Hortus inició sus actividades como empresa peruana, pero en 1995 fue adquirida por Agrícola Nacional S.A.C (Anasac), una de las empresas chilenas más importantes En la investigación, producción y comercialización de semilllas transgénicas.

El año pasado la transnacional Monsanto, la empresa más grande y poderosa en la promoción de transgénicos en todo el mundo, compró precisamente a Anasac su planta procesadora de semillas de maíz y soya ubicada al sur de Chile, en Paine. Pagaron por ella 19 millones de dólares. Entonces, si la dueña de Hortus produce semillas en Chile, es probable que –con el reglamento de transgénicos recientemente publicado– también intente producirlas en el Perú.

En Chile se cultivan semillas transgénicas en alrededor de 5.000 hectáreas. Las producen, pero estas no se comercializan dentro de su territorio. En el país vecino está prohibida la venta de transgénicos.

PENDIENTE
Este Diario intentó comunicarse con el jefe del INIA para consultarle sobre el tema, pero en la oficina de prensa del Ministerio de  Agricultura no contestaron. De otro lado, Róger Rivera, dirigente del Sindicato de Trabajadores del Sector Público Agrario (Sutsa) ha acusado a Paredes Piana de aprobar el decreto “por intereses personales”. Este mismo sindicato acusa al jefe del INIA de “haber entregado unilateralmente –sin concurso alguno– tres fundos del INIA ubicados en Ica y Lima a Oxisol S.A.C, una empresa que no registra
antecedentes en el sector agrario. El INIA firmó un “contrato de asociación en participación para el mejoramiento agrícola y de la cadena productiva de leche”. Sin embargo, Oxisol se dedica a la venta de combustibles (incluido gas) y está legalmente representada por Diana Paola Corrales (gerente general).

nelly luna amancio
El Comercio, domingo 8 de mayo del 2011

Cultivo de transgénicos podría empezar en menos de un año

Productores, expertos y consumidores demandan moratoria de estos cultivos

Minag dice que tiene capacidad técnica para evaluarlos; otros, dudan de ello

Frente a la polémica surgida por la publicación del reglamento que abre las puertas a los cultivos transgénicos, el ministro de Agricultura, Rafael Quevedo, afirmó que el ingreso no será inmediato y que pasarán dos o tres años hasta que se liberen estos cultivos en los campos del país. Sin embargo, el mismo reglamento contradice esas afirmaciones. La bióloga Antonietta Gutiérrez señaló que la mencionada normativa es más laxa para el caso de las semillas de uso industrial, en especial del maíz amarillo duro. El ministro señaló que para liberar un evento transgénico sería necesario que primero pase por una investigación rigurosa en un sistema de confinamiento y luego por planes pilotos antes de liberarse en el campo.

Al respecto, Gutiérrez afirmó que las semillas ya comercializadas en otras partes del mundo no necesitan mayor investigación y esperarán máximo 270 días para que el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) otorgue la autorización, según lo estipula el propio reglamento.

MAS TIEMPO
Por ello, la bióloga reiteró que es necesaria una moratoria de algunos años para retardar el ingreso de estos cultivos a fin de mejorar las capacidades técnicas y de personal del INIA. Cuestionó también el número de expertos en bioseguridad que existen en esa institución. “Solo habría tres que han recibido capacitaciones
en este tema”, dijo.

Además Juan Ramón Vega, coordinador del programa de incidencia del Consorcio Agroecológico del Perú, hizo hincapié enlos supuestos intereses particulares de funcionarios del Minag. Explicó que en otros países, donde se impulsó el ingreso de transgénicos, fue común ubicar asesores en ministerios claves con la “dicotomía de representantes públicos y de intereses empresariales”.

Quevedo ha defendido el profesionalismo de sus asesores y del personal del INIA. Sin embargo, el propio ministro del Ambiente, Antonio Brack, opina que falta desarrollar las capacidades para un monitoreo y fiscalización eficaz que eviten un impacto de estos cultivos en nuestra rica biodiversidad.

MAPA DE LA AGRODIVERSIDAD
Otras razones para defender la moratoria fueron dadas por el presidente de la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios, Crisólogo Cáceres. “No existe un mapa de la agrodiversidad del Perú donde figure laplaubicación geográfica de los cultivos nativos o ecológicos, donde quede prohibido el ingreso de los transgénicos, para evitar cualquier contaminación genética”, advirtió.

Héctor Velásquez, director ejecutivo de la Red de Acción en Agricultura Alternativa (RAAA), acusa la falta de capacidad de monitoreo del INIA para los cultivos transgénicos que se liberen en nuestro territorio. “Hoy el presupuesto solo le sirve para pagar la planilla de sus empleados”, comentó.

Al respecto, el ministro Quevedo afirmó que se cuenta con un laboratorio especializado en detección de transgénicos, con la identificación de los nichos agroecológicos de las 55 razas nativas de maíz amarillo duro,
así como con la especialización en monitoreo para la detección del ingreso de estos cultivos.

Desde que se dio la ley que permite el ingreso de transgénicos ha pasado una década, pero a la fecha no hubo ningún interés para prepararnos, consideró la bióloga Antonietta Gutiérrez.

El proyecto de ley que establece una moratoria de 15 años está pendiente de discusión en el pleno del Congreso. El Minag ha dejado claro que el reglamento no se derogará, así que el tema solo dará un giro si el Parlamento aprueba la moratoria.

El Comercio; domingo 8 de mayo del 2011